dimecres, 17 de desembre del 2008

>>Aspectos esenciales del maestro<<

Una condición fundamental del buen maestro es su compromiso con la formación humana. Formar es influir en la manera de ser y actuar de los alumnos, y es un proceso que involucra tanto la razón como la sensibilidad. La posibilidad de formar exige al maestro un proyecto de vida consecuente con los principios que orientan su labor educativa.

Es también una labor esencial del buen maestro tender puentes que comuniquen los alumnos con diversos dominios del conocimiento; señalar horizontes inagotables de saber; descorrer cortinas que ocultan la verdadera naturaleza de los fenómenos y las cosas.

El maestro debe ser capaz de expresar y sentir ternura, estar siempre abierto y sensible a las vivencias afectivas de los alumnos; transmitir en la experiencia de enseñar el goce del conocimiento; revelar a sus discípulos la manera cómo el conocimiento embellece la vida; contagiarles de actitudes de respeto hacia sí mismos, de entusiasmo y calidez en su relación con los otros, de autoconfianza y valoración de sus posibilidades.

Debe ser una persona organizada en sus ideas, segura, y bien documentada para que su palabra comunique con claridad, convenza, tenga impacto, y movilice los alumnos hacia cambios significativos. Que maneje apropiadamente las diversas técnicas, recursos, y métodos de comunicación necesarios para hacer más atractiva y eficiente la transmisión de sus mensajes.

>>El buen maestro<<

El Buen Maestro
Diciembre 29, 2006


Para mí un buen maestro es aquel docente responsable con su materia, que respeta a sus alumnos, ama su trabajo, tiene compromiso profesional de estudiar más, para trasmitirlo a sus alumnos, enseña no sólo conocimientos, sino vivencias.

Como estudiante, amiga y compañera, de muchos maestros y alumnos, creo que el arte de la docencia consiste en entregarse como ser humano, ser auténtico y congruente.

Como futura maestra, que algún día seré creo que jamás podremos dar lo que no tenemos, ni podremos enseñar lo que no sabemos, los estudiante saben y no se les puede engañar.

Según lo que me he informado, ser un buen maestro implica ser consciente de que siempre existirán puntos de vista diferentes al propio, con los que muchas veces no estaremos de acuerdo pero debe existir respeto y deseos de escuchar.

Aunque entiendo con claridad que el proceso de enseñanza-aprendizaje implica transferencia de conocimientos, me preguntó: ¿Quién aprende de quién?.